Con motivo de la publicación de su nuevo album "Quaristice", nos interesamos por la entrevista concedida por los míticos AUTECHRE a la revista francesa D-Side.
“Quaristice” es un disco más sereno y reposado que vuestros anteriores trabajos. ¿A qué se debe ese relativo cambio de dirección?
Sean Booth: Bueno, a mi entender no existe realmente un cambio de dirección, y menos aún un cambio profundo de motivación. “Quaristice” se construyó prácticamente solo, de una forma continua en nuestras sesiones de estudio, por lo que simplemente lo dejamos surgir, lo que es sin duda la primera vez que trabajamos así desde hace mucho tiempo. Y la única razón de esta nueva forma de trabajar es que hemos estado un año y medio sin tocar en directo, por lo que a la hora de componer hemos improvisado como solemos hacer sobre el escenario; nos parecía absurdo volver a métodos de trabajo más exigentes.
Encontramos algunos sonidos que tendrían cabida en vuestros primeros trabajos, como por ejemplo en “Amber” o en “Incunabula”. ¿Es pura casualidad?
Sí, creo que en gran parte es casualidad; en cualquier caso nosotros no decidimos volver premeditadamente a nuestras raíces o algo así. Esos sonidos y ambientes son simplemente los que se han abierto camino en nuestra música, en los conciertos que hemos dado recientemente. La publicación de un disco era por ello algo ineludible en un momento u otro, pero no existía ninguna idea preconcebida sobre el mismo. Para ser franco, creo que ni yo mismo tenía la menor idea sobre cómo iba a ser el nuevo disco (risas). Puede ser que nos hayamos vuelto más normales.
Se observa también un guiño a sonidos de los 80, algo que se da mucho en vuestros directos. ¿Creéis por ello que “Quaristice” ha reducido la, a veces, inmensa distancia que existía entre el CD y el directo?
Sí, es inevitable, atendiendo al proceso que hemos seguido para hacer el disco y que hemos comentado anteriormente. Cada título es como una parte de un concierto, hemos tocado en directo en el estudio y hemos gravado simultáneamente el resultado, versiones de media hora o de una hora de cada título, que a continuación hemos editado; con ello además conseguimos una gran cantidad de material a partir del cual podemos trabajar. Después lo hemos reducido y fragmentado hasta llegar a las canciones que contiene el disco, pero cada una de ellas, sin excepción, acumulan una larga sesión de trabajo. Mirando hacia atrás, creo que si este álbum es tan interesante para nosotros, es precisamente porque no hemos estado pendientes de la composición, no hemos pensado en ningún momento en qué hacer a la hora de componer. Estamos felices de tocar, nada más.
La edición limitada de “Quaristica”, de mil ejemplares agotados en pocos días, ofrece diferentes versiones de vaios títulos del album. ¿Proceden esas versiones del proceso de trabajo para la composición de las canciones?
Sí, efectivamente, debido a nuestro método de trabajo tenemos toneladas de material; temas de una hora de duración han acabado reducidos a cuatro minutos, y a pesar de que hemos quedado plenamente satisfechos del resultado final, creemos que algunas de esas versiones merecían ser escuchadas por otras personas que no fueramos nosotros. En otras ocasiones algunas versiones aparcen en forma de secuencias en nuestros conciertos, pero esta vez tuvimos la impresión de que algunas de ellas eran verdaderamente buenas, por lo que decidimos adjuntar un segundo CD en edición limitada con esas versiones más largas y, a menudo, tan diferentes.
¿Se podrán escuchar entonces en vuestros directos?
Bueno, no estoy seguro de ello, ya que nuestros conciertos son siempre improvisados y completamente novedosos. Habrá probablemente elementos de esas canciones , pero también de otras muy diferentes. Preferimos trabajar de esa manera, para mantener la expectación sobre el escenario. No hay nada que me aburra más, como espectador, que asistir a un concierto de música electrónica dónde se limitan a lanzar secuencias programadas desde el laptop. ¿Qué interés puede tener subirse al escenario para hacer eso?
Nunca habéis publicado un disco que recoja un directo vuestro, ¿por qué?
Porque en nuestra opinión un disco en directo no tiene nada que ver con la experiencia de vivir un concierto. Es un empobrecimiento terrible, es muy diferente estar en una sala de conciertos que escuchar música en tu casa. El sentimiento global de estar dentro de la canción en un instante concreto son para nosotros elementos esenciales de un concierto.
Cada título del disco ha sido ilustrado por The Designer Republic. ¿Las imágenes son posteriores a la musica o bien los dos elementes, música y visuales, se han inspirado mutuamente?
Ellos han trabajado a partir de los títulos finalizados, y de una trama que les habíamos facilitado, por lo que sabían hasta dónde podían llegar a partir de las canciones. Las reglas básicas, como la utilización de textos, la elección de colores, han sido dictadas por nosotros y brillantemente interpretadas por The Designer Republic, pero en conjunto ellos no han hecho más que ejecutar nuestras ideas. En cualquier caso los visuales no son más que un extra, no tienen la pretensión de revelar el gran secreto que se esconde tras nuestra música (risas).
Por último, para finalizar la entrevista, ¿qué lugar ocupa actualmente vuestro proyecto Gescom, dónde la formación es fluctuante e incluso vuestra participación es un misterio?
Gescom nos da la oportunidad de hacer cosas que nos divierten sin preocuparnos de nuestra notoriedad, y es un retorno a las bases del techno, dónde no se sabe quien es quien. Podemos estar presentes o no, con nuestro nombre o con seudónimos, pero ello no tiene ninguna importancia, en tanto la visión global del proyecto esta preservada.
Fuente: D-Side